Todo en la vida tiene un fin, por más que queramos o por más que lo evitemos, el fin llegará eventualmente. Después de casi 9 meses de embarazo, el pasado lunes 4 de febrero, hemos dicho adiós a esa etapa tan bonita la mayor parte del tiempo y en otras ocasiones tan difícil. Decimos adiós al vómito, a los antojos, a las vitaminas, a la ropa de maternidad, en fin, a todo lo bueno, lo malo y lo feo del embarazo; ahora sólo será parte de nuestra historia. Pero bueno, cabe aclarar que cuando termina, algo más comienza. Como dicen en el "rey león", es un ciclo sin fin.
A continuación les narro los hechos más relevantes en el nacimiento de mi hermosa hija: